
Para este invierno, he descubierto un zapato que me ha enamorado. Son un híbrido entre el zueco de toda la vida y sandalias o botas, dependiendo de la temporada. Son de piel y me cuesta decidirme entre los clásicos de verano para usarlos con calcetines, ( ya se que suena muy guiri pero quedan realmente bien! ) o una bota alta acordonada que también me encanta. El ultimísimo modelo, forradas de borrego, como se lleva todo este invierno...
Aprovechando mi próximo finde a Madrid, para echarle un ojo a a la expo de Testino en el Thysen, decidiré cuales me gustan más. Las que deseche esta vez, las pediré a los de Oriente, o mejor aún, para el finde a London en rebajas...
Los zapatos en cuestión se llaman Hasbeens y son una marca sueca que reinventa un calzado para ellos de toda la vida. No sé a vosotros, pero a mí me gustan muchísimo!
